El Gobierno oficializó un nuevo aumento en la tarifa del servicio eléctrico en Mendoza, que rige desde el 1 de febrero. Según informó el Ente Provincial Regulador Eléctrico, la variación promedio estimada en el costo final de la boleta de luz será del 6,9 por ciento, aunque el impacto dependerá del consumo y de la categoría tarifaria de cada usuario.
La actualización se aplicó luego de que la Secretaría de Energía de la Nación fijara, mediante la Resolución 22/2026, los nuevos precios estacionales de la energía, la potencia y el transporte para el período comprendido entre el 1 de febrero y el 30 de abril de 2026. Estos valores inciden directamente en el denominado Costo de Abastecimiento, un componente de la tarifa que corresponde a la jurisdicción nacional.
En paralelo, también se actualizó el Valor Agregado de Distribución, que es el componente provincial de la tarifa. Esta modificación se concretó debido a que la variación del Índice de Precios al Consumidor superó el umbral del 7 por ciento establecido en el Procedimiento de actualización del VAD, conforme al Decreto 1680/2024.
En este contexto, el EPRE dictó la Resolución 25/2026, mediante la cual se aprobaron los nuevos cuadros tarifarios para los usuarios finales, vigentes durante el período febrero-abril de 2026.
Desde el organismo regulador indicaron que, en términos generales, la variación promedio en la factura eléctrica será del 6,9 por ciento, aunque aclararon que el impacto concreto dependerá del nivel de consumo y de la categoría tarifaria de cada usuario.
En el caso de los usuarios residenciales, que representan aproximadamente el 85 por ciento del total en la provincia, la variación promedio será del orden del 4,8 por ciento. En este segmento resulta clave considerar si el hogar cuenta o no con subsidio del Estado nacional.
Para los usuarios residenciales con subsidio, la variación estimada promedio será de alrededor del 2,5 por ciento, con incrementos que van desde los 500 hasta los 10.200 pesos mensuales. Incluso, en algunos casos puntuales, podría registrarse una reducción de hasta el 7 por ciento en la factura, equivalente a unos 5.800 pesos mensuales, como consecuencia de una bonificación extraordinaria prevista para este período.
En tanto, para los usuarios residenciales que no cuentan con subsidio, el incremento promedio en la factura mensual se ubicará entre los 3.000 y los 13.800 pesos.
Respecto del régimen de subsidios energéticos, el EPRE recordó que los usuarios residenciales beneficiarios del esquema nacional tendrán durante febrero una bonificación del 73 por ciento aplicada sobre un consumo base de hasta 300 kilovatios hora mensuales, o 600 kilovatios hora bimestrales. El consumo que supere ese umbral se facturará sin subsidio.
A partir de marzo, el tope de consumo subsidiado se reducirá a 150 kilovatios hora mensuales, o 300 kilovatios hora bimestrales, y la bonificación descenderá al 70,45 por ciento, de acuerdo con los criterios definidos por la Secretaría de Energía de la Nación.
Las autoridades recordaron que los usuarios que deseen solicitar la inclusión en el esquema de subsidios energéticos focalizados pueden inscribirse a través de los sitios oficiales del Gobierno nacional o del EPRE Mendoza, donde deberán completar el formulario correspondiente.
Para acceder al subsidio, los hogares deberán acreditar ingresos netos inferiores a tres Canastas Básicas Totales para un hogar tipo 2, según los valores establecidos por el Indec. Además, podrán ser incluidos aquellos hogares que no cumplan las condiciones para integrar el segmento de mayores ingresos y que cuenten con al menos un integrante con Certificado de Vivienda del ReNaBaP, una Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur o un Certificado Único de Discapacidad.
Por el contrario, no podrán acceder al subsidio los hogares que posean al menos un automóvil con una antigüedad igual o menor a tres años, salvo en los casos en que exista un integrante con Certificado Único de Discapacidad. Tampoco estarán alcanzados aquellos hogares que posean tres o más inmuebles, una embarcación de lujo, una aeronave o activos societarios.




