La investigación por el violento ataque ocurrido en la Escuela N°40 Mariano Moreno de San Cristóbal, que dejó como saldo la muerte del alumno Ian Cabrera y al menos ocho heridos, sumó en las últimas horas nuevos elementos que comprometen al presunto autor, un adolescente de 15 años identificado como G.D.
Según fuentes oficiales, el arma utilizada fue una escopeta calibre 12/70 de doble cañón, perteneciente a su abuelo, quien reconoció que la tenía en su vivienda hasta el día previo al hecho. El arma fue hallada cargada en las inmediaciones del establecimiento poco después del ataque, cuando el menor ya había sido reducido.
Durante los peritajes realizados en el interior de la escuela, especialmente en un baño donde el agresor habría permanecido antes de disparar, se encontraron vainas servidas, cartuchos listos para usar, restos de munición y otros elementos que refuerzan la reconstrucción del hecho. Además, en el patio del colegio se secuestraron más componentes de cartuchos, confirmando al menos dos disparos efectuados.
Una de las pruebas más contundentes fue el resultado positivo del dermotest practicado al adolescente, que detectó residuos de pólvora en sus manos, rostro y cuello, confirmando su contacto reciente con un arma de fuego.
La causa es investigada por la fiscal de menores Carina Gerbaldo, con la colaboración del fiscal Mauricio Spinosa, bajo la órbita del Ministerio Público de la Acusación. Tras su detención, el joven fue trasladado a un instituto para menores en la capital provincial, donde permanece bajo resguardo.Se espera que en los próximos días se realice la audiencia imputativa, aunque el acusado es considerado no punible debido a su edad y a que la nueva Ley Penal Juvenil aún no se encuentra vigente. Mientras tanto, la comunidad educativa continúa conmocionada y despide a la víctima en medio de un profundo dolor.
Se espera que en los próximos días se realice la audiencia imputativa, aunque el acusado es considerado no punible debido a su edad y a que la nueva Ley Penal Juvenil aún no se encuentra vigente. Mientras tanto, la comunidad educativa continúa conmocionada y despide a la víctima en medio de un profundo dolor.




