La Provincia de Mendoza puso en marcha una nueva herramienta para ampliar el control del tránsito, permitiendo que los ciudadanos puedan informar posibles infracciones mediante el envío de fotos y videos a través de canales digitales oficiales.
La medida quedó formalizada a partir de la Ley 9701, publicada en el Boletín Oficial, y tiene como objetivo fomentar la participación de los vecinos en la detección de conductas irregulares en la vía pública.
Según establece la normativa, el material enviado tendrá carácter de comunicación ciudadana, lo que implica que no será considerado una denuncia formal ni tendrá validez automática como prueba. Es decir, las imágenes o registros audiovisuales funcionarán como una alerta inicial, pero no como elemento concluyente.
El nuevo sistema incorpora el artículo 120 bis a la legislación vigente y habilita el envío de reportes a través de distintas plataformas oficiales, como sitios web institucionales y servicios de mensajería, entre ellos WhatsApp. De esta manera, cualquier persona podrá registrar una posible infracción y compartirla sin necesidad de realizar trámites presenciales.
No obstante, desde el Gobierno aclararon que la autoridad de aplicación no certificará la autenticidad del material ni garantizará que refleje fielmente lo ocurrido. Una vez recibido, el contenido será analizado y, en caso de reunir elementos suficientes, podrá ser remitido al juzgado vial correspondiente.
Ese envío incluirá un informe preliminar elaborado por los organismos intervinientes, en el que se detallará la posible infracción y los datos identificables, como la patente del vehículo o la ubicación del hecho. Sin embargo, ese informe tampoco validará el contenido, ya que la decisión final quedará en manos de los juzgados, que deberán evaluar cada caso en particular.
Asimismo, la ley prevé que las autoridades puedan descartar material que no corresponda a la jurisdicción o que presente indicios de falsedad.
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que esta herramienta no reemplaza los controles tradicionales, que seguirán siendo la base del sistema de fiscalización vial, como los operativos en la vía pública, la labor de inspectores y los dispositivos oficiales de monitoreo.
De este modo, Mendoza suma una nueva vía de participación ciudadana en materia de seguridad vial, aunque con límites claros en cuanto al alcance y validez de la información aportada.




