La Cámara de Diputados de Mendoza dio este miércoles media sanción al proyecto de enmienda del artículo 197 de la Constitución provincial, una iniciativa que apunta a consolidar la autonomía municipal y que ahora deberá ser tratada por el Senado. La sesión comenzó pasado el mediodía y culminó cerca de las 17 horas.
El oficialismo logró superar el requisito de los dos tercios con 34 votos afirmativos, frente a 6 negativos, una abstención y seis ausencias, en una sesión marcada por su extensión y un largo debate.
La propuesta busca adecuar la normativa provincial a lo dispuesto por el artículo 123 de la Constitución Nacional, que establece la obligación de las provincias de garantizar la autonomía de los municipios.
El texto aprobado habilita a los municipios a dictar sus propias Cartas Orgánicas, consideradas la máxima expresión de su autonomía institucional. Estas deberán respetar los principios, competencias y limitaciones fijados por la Constitución provincial, especialmente lo dispuesto en el artículo 199.
Para su elaboración, se prevé la convocatoria a una convención específica, que deberá cumplir con los mismos requisitos y mayorías exigidos para una reforma constitucional.
En aquellos casos donde no se avance con una Carta Orgánica, continuará vigente la actual Ley Orgánica de Municipalidades.
Además, se establece que los municipios podrán organizar sus instituciones y procedimientos dentro del ámbito local, sin invadir competencias provinciales o nacionales.
Uno de los puntos centrales del proyecto es el alcance financiero de la autonomía. Las comunas podrán percibir tasas por servicios, contribuciones por mejoras y cánones por uso del espacio público o ejercicio del poder de policía, pero no podrán crear impuestos.
Asimismo, la Provincia deberá garantizar la participación municipal en el régimen de coparticipación.
El texto también incorpora un elemento novedoso: la futura elaboración de una ley marco para la formación de regiones entre municipios, con el objetivo de fomentar la articulación y planificación conjunta. La propuesta fue incorporada tras la intervención del diputado Andrés Difonso.
Durante el debate, el oficialismo defendió la reforma como un paso necesario para ordenar institucionalmente a la provincia.
El diputado radical Franco Ambrosini sostuvo que se trata de "saldar una deuda de más de treinta años" y remarcó la necesidad de dar previsibilidad jurídica. "No puede haber un municipio de una forma y otro de otra; tiene que haber reglas claras", afirmó.
Desde la oposición, si bien hubo coincidencias en la necesidad de avanzar hacia la autonomía municipal, surgieron cuestionamientos sobre el momento y la forma.
José Luis Ramón rechazó el proyecto y sostuvo que el proceso debería surgir desde la ciudadanía y no desde la Legislatura. De hecho intentó suspender el tratamiento de la ley en el comienzo de la sesión argumentando que el conflicto de poderes que afecta la constituyente de San Rafael también afecta el tratamiento de la ley en la legislatura. La solicitud fue apoyada por el peronismo pero no tuvo aprobación de la cámara.
Emanuel Fugazzotto del Partido Verde se abstuvo al considerar que, pese a mejoras incorporadas como la posibilidad de regionalización, la reforma resulta "insuficiente" para resolver los problemas estructurales.
Sin embargo uno de los puntos que logró consenso durante la sesión fue la incorporación de la idea de regionalizar la provincia.
El diputado Jorge Difonso, autor de un proyecto alternativo, planteó la necesidad de que los municipios trabajen de manera asociada y no aislada, tomando como ejemplo experiencias internacionales. Su propuesta no prosperó en su totalidad, pero sí logró que se incluya en el texto la obligación de avanzar en una ley marco de regiones.
La media sanción en Diputados representa solo el primer paso en el proceso de reforma. Ahora será el Senado quien deberá definir si ratifica la iniciativa, sin embargo dado el acuerdo obtenido en Diputados es seguro que obtendrá sanción en la cámara alta.




