El arquero argentino Esteban Andrada quedó en el centro de la polémica tras el encuentro entre Zaragoza y Huesca por la Segunda División de España. En los minutos finales del clásico aragonés, el guardameta fue expulsado luego de una fuerte reacción que derivó en un golpe al capitán rival, Jorge Pulido, una acción que generó inmediata repercusión y críticas en el ámbito del fútbol español.
El episodio, ocurrido en El Alcoraz, se produjo en un contexto de alta tensión, con el marcador adverso para el conjunto visitante. La reacción del ex Boca eclipsó por completo el análisis deportivo del partido y encendió el debate sobre su conducta dentro del campo de juego.
Tras el encuentro, Andrada hizo su descargo públicamente y asumió la responsabilidad por lo ocurrido. "Estoy muy arrepentido de lo sucedido. No es una buena imagen para el club ni para un profesional como lo soy", expresó el arquero, quien intentó contextualizar su reacción como producto de la frustración del momento.
El jugador también se refirió a su trayectoria para remarcar que se trató de un hecho aislado: "A lo largo de mi carrera he tenido una sola expulsión. Fue una situación límite, me salí de contexto", explicó, al tiempo que insistió en su arrepentimiento.
Asimismo, Andrada extendió sus disculpas a Pulido, capitán del Huesca: "Quiero pedirle disculpas porque somos colegas. Me desconecté en ese momento y reaccioné de esa forma", agregó.
Desde el club, el Real Zaragoza emitió un comunicado oficial en el que condenó lo sucedido y calificó las imágenes como "impropias del fútbol". La institución señaló además que evaluará el caso internamente para determinar posibles sanciones disciplinarias.
En paralelo, el entrenador del conjunto aragonés también se refirió al episodio y fue contundente: "Hay líneas que no se pueden traspasar, da igual lo que haya pasado en el partido", afirmó, en una declaración que reflejó el malestar generalizado dentro del cuerpo técnico.
En el ámbito deportivo español ya se especula con posibles sanciones adicionales, e incluso con la continuidad del arquero en el equipo una vez finalizada la temporada. Mientras tanto, el propio Andrada se mostró dispuesto a colaborar con las autoridades y afrontar las consecuencias que determine la competición.




