foto: policía de la Ciudad
Un local que funcionaba como barbería en el barrio porteño de Floresta fue allanado tras descubrirse que en su interior operaba un prostíbulo clandestino que funcionaba las 24 horas. El procedimiento se realizó en un inmueble ubicado sobre la avenida Juan Bautista Alberdi al 4300, a partir de una investigación por explotación sexual de personas en situación de vulnerabilidad.
El operativo fue llevado adelante por la División Trata de Personas de la Policía de la Ciudad, con intervención de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas número 35, a cargo de Celsa Ramírez. También participaron inspectores de la Agencia Gubernamental de Control, personal de la Dirección Nacional de Migraciones y de la Dirección General de Fiscalización y Control.
La causa se inició en agosto del año pasado luego de una denuncia anónima realizada por un vecino que alertó sobre el constante movimiento de personas que ingresaban y salían del lugar a toda hora. A partir de ese dato, la fiscalía ordenó tareas de campo que permitieron comprobar que el sitio promocionaba servicios sexuales a través de redes sociales y funcionaba como un prostíbulo de manera permanente.
Desbaratan un prostíbulo que operaba bajo la fachada de una barbería https://t.co/HTnyz6hfp2 pic.twitter.com/wEhUIouqT4
— Minuto YA ! (@MinutoYa) April 27, 2026
Cuando los efectivos llegaron al lugar, la puerta estaba cerrada y no obtuvieron respuesta, por lo que decidieron irrumpir en presencia de testigos. En el interior encontraron a tres mujeres y un hombre, todos mayores de edad, que fueron identificados por autoridades migratorias.
De acuerdo a la información aportada por la Policía de la Ciudad y consignada por Infobae, el frente del comercio mantenía la apariencia de una barbería, aunque ya no funcionaba como tal. Tras atravesar un pasillo interno y subir una escalera, los agentes accedieron a un sector superior donde, en condiciones precarias, se desarrollaban las actividades vinculadas a la prostitución.
Durante el procedimiento se secuestraron seis teléfonos celulares, un cuaderno con anotaciones, preservativos, 260 mil pesos en efectivo y 25 dólares. El local fue clausurado y quedó bajo investigación judicial. En la causa también fue imputada una mujer de 51 años señalada como responsable del lugar.




