La imagen de Julián Álvarez dolorido en el césped del Metropolitano encendió las alertas en Atlético de Madrid y también en la Selección Argentina, en plena recta hacia el Mundial. El delantero había marcado el empate ante Arsenal cuando sufrió un fuerte impacto en su tobillo izquierdo que lo obligó a dejar el campo.
La acción se produjo tras un cruce con Eberechi Eze, que terminó cayendo sobre su pierna. Aunque intentó continuar, la molestia le impidió rendir con normalidad y fue reemplazado por decisión del entrenador Diego Simeone, que optó por no arriesgarlo en un duelo de máxima exigencia.
Con el correr de las horas, llegaron buenas noticias: los estudios descartaron una lesión de gravedad y confirmaron que se trató de una torsión leve. El atacante evolucionó favorablemente y podría entrenarse sin inconvenientes en los próximos días.
De cara a lo que viene, todo indica que sería preservado en el próximo compromiso por La Liga, pero llegaría en condiciones para la revancha en Inglaterra. Un alivio tanto para el "Colchonero" como para Lionel Scaloni, que sigue de cerca a sus figuras a poco del inicio de la Copa del Mundo.




