Argentina atraviesa una situación sanitaria compleja por el avance del hantavirus, una enfermedad transmitida por roedores que en la actual temporada epidemiológica muestra cifras récord. Según datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación, ya se notificaron 42 casos en lo que va de 2026, mientras que el período 2025-2026 acumula 101 contagios confirmados y 32 fallecidos, con una letalidad superior al 31%.
Se trata del registro más alto de la última década, con un crecimiento sostenido que ubica al país entre los más afectados de América. Las autoridades advierten que durante gran parte del período los casos se mantuvieron por encima del umbral de brote, lo que refleja un escenario epidemiológico inédito.
El aumento también se evidencia en la comparación histórica: en temporadas anteriores se registraron cifras considerablemente menores, como 57 casos en 2024-2025, 75 en 2023-2024 y 63 en 2022-2023, lo que marca un salto significativo en el ciclo actual. La tasa nacional alcanzó 0,21 casos cada 100.000 habitantes, con picos en distintas regiones del país.
Entre los factores que explican esta expansión, especialistas señalan la mayor interacción entre personas y ambientes silvestres, la expansión de zonas urbanas en áreas rurales, la presencia de roedores infectados y el impacto del cambio climático sobre estos ecosistemas. Esta combinación favorece la aparición de casos en zonas donde antes no eran habituales.
El hantavirus es una enfermedad viral que se transmite principalmente por la inhalación de partículas contaminadas con orina, saliva o heces de roedores infectados, aunque en algunos casos -especialmente con la cepa Andes- puede existir transmisión entre personas. En Argentina, la forma más frecuente es el síndrome cardiopulmonar, que puede evolucionar rápidamente hacia cuadros graves.
Los síntomas iniciales suelen confundirse con un estado gripal e incluyen fiebre alta, dolores musculares, cefalea, escalofríos y malestar general, pero en los casos más severos pueden derivar en dificultad respiratoria, shock cardiogénico e insuficiencia pulmonar, lo que explica la alta tasa de mortalidad.
El perfil de los casos muestra una fuerte predominancia masculina: el 80% de los afectados son hombres, con mayor incidencia en personas de entre 20 y 49 años. Además, la letalidad más elevada se registra en el grupo de 20 a 29 años, donde alcanza cerca del 38%.
En cuanto a la distribución geográfica, los contagios se concentran en provincias como Buenos Aires, Salta, Santa Fe, Jujuy, Río Negro, Entre Ríos y Chubut, aunque la región del NOA presenta la mayor tasa de incidencia, con Salta como uno de los principales focos. Este escenario evidencia una expansión territorial respecto a años anteriores.
La situación se vio agravada en los últimos días por un episodio internacional: un brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que había partido desde Ushuaia. Hasta el momento se registraron 8 casos (3 confirmados y 5 sospechosos) y 3 fallecidos, lo que encendió las alarmas sanitarias a nivel global. Las investigaciones apuntan a la cepa Andes, característica de la región patagónica y con capacidad de transmisión entre humanos.
Ante este contexto, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de la prevención, que sigue siendo la principal herramienta para evitar contagios. Recomiendan mantener la limpieza en viviendas y galpones, evitar el contacto con roedores y sus excreciones, ventilar espacios cerrados y utilizar protección adecuada al realizar tareas en zonas de riesgo.




