La cantante Soledad Pastorutti estrenó el capítulo dedicado a Mendoza de su serie documental "30 pueblos" y volvió a demostrar su profunda conexión con la provincia, en un recorrido cargado de emoción, música y encuentros inolvidables. A lo largo del episodio, la artista se muestra en una faceta íntima, lejos de los grandes escenarios, compartiendo con la gente y redescubriendo los paisajes y tradiciones locales.
Durante su paso por la provincia, la Sole sorprendió a todos al viajar como una pasajera más en el metrotranvía, donde saludó, se sacó fotos y recibió el cariño espontáneo de los mendocinos. También visitó el tradicional bodegón Don Coco, donde probó sopaipillas caseras y protagonizó un emotivo momento con la histórica cocinera del lugar, generando una escena que rápidamente se volvió viral entre sus seguidores.
El recorrido continuó en una bodega de Maipú, donde la artista se animó a cosechar uva junto a trabajadores viñateros, compartir canciones y hasta bromear sobre la experiencia, en una postal que resume el espíritu del capítulo: cercanía, humor y raíces. Allí también se desarrolló uno de los momentos más destacados, con una peña folclórica junto a músicos mendocinos, entre ellos el dúo Orozco-Barrientos, además de otros artistas locales, en un homenaje a la cultura cuyana y a referentes históricos como Félix Dardo Palorma.
Otro de los puntos más emotivos fue su visita al Teatro Griego Frank Romero Day, donde recordó sus primeros vínculos con Mendoza desde la infancia y su posterior consagración en la Fiesta Nacional de la Vendimia. Allí, acompañada por su madre, revivió momentos clave de su carrera y su relación con el público mendocino, que la acompaña desde sus inicios.
Con este capítulo, Soledad Pastorutti no solo repasa su historia, sino que también construye un homenaje sentido a Mendoza, destacando su cultura, su gente y sus paisajes. El resultado es un relato cercano y auténtico, donde la artista reafirma que, más allá del paso del tiempo, el vínculo con su público sigue intacto y más fuerte que nunca.




