En el marco de la Fiesta Nacional de la Ganadería y Zonas Áridas, el superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, aseguró que Mendoza enfrenta el desafío de reconvertir parte de sus cultivos tradicionales y avanzar hacia sistemas productivos más eficientes en el uso del agua.
Durante una entrevista con Minuto Ya, Marinelli destacó el crecimiento del sector ganadero en el Sur provincial y señaló que General Alvear se encuentra "muy bien parado" frente a otros oasis productivos de Mendoza.
"Lo que ha permitido la ganadería es realmente increíble. Uno ve el antes y el después en los campos, en el rendimiento de la carne y en cómo trabajan aquellos productores que lograron hacer inversiones", sostuvo.
Sin embargo, el titular de Irrigación advirtió que el crecimiento de actividades vinculadas a la recría y el engorde bovino también implica una mayor demanda hídrica en una región donde el recurso es cada vez más escaso.
"Hay que empezar a cambiar los cultivos tradicionales por cultivos afines a la recría y el engorde. El problema es que requieren más agua justamente en zonas donde menos agua hay", explicó.
Frente a ese escenario, Marinelli planteó la necesidad de avanzar hacia una planificación hídrica basada en tecnología, información satelital y precisión en el manejo del recurso.
"Se puede hacer planificando con tecnología y con certeza. Queremos avanzar en un programa con imágenes satelitales que permitan conocer humedad del suelo y otros indicadores para planificar anualmente", detalló.
Según explicó, el objetivo es generar herramientas que permitan mejorar la eficiencia del riego y adaptar la producción agrícola a las nuevas condiciones climáticas.
"Eso nos va a permitir alcanzar la máxima eficiencia y continuar transformando la matriz productiva de Mendoza", afirmó.
El funcionario también puso el foco en la situación crítica de muchas fincas afectadas durante años por contingencias climáticas como granizo y heladas.
"He visto propiedades que llevan diez o doce años en emergencia agropecuaria. Hay cultivos tradicionales que empiezan a ser inviables", advirtió.
En ese sentido, sostuvo que la planificación de obras hídricas y sistemas de riego deberá estar directamente vinculada al tipo de producción que se impulse en cada región.
"No es menor qué cultivo hay, porque según eso cambia la demanda de agua y también cómo se planifican las obras", concluyó.




