Martín Migueles, financista y pareja de Wanda Nara, se presentó este lunes en los tribunales de Comodoro Py en el marco de la investigación por presuntas irregularidades en el sistema de importaciones SIRA, luego de la difusión de chats y audios que lo vinculan con supuestos pagos ilegales durante el gobierno de Alberto Fernández.
Según consta en su presentación judicial ante el fiscal federal Franco Picardi, Migueles entregó un escrito de 14 páginas en el que intentó despegarse de las acusaciones más graves. Acompañado por su abogado Yamil Castro Bianchi, sostuvo que su rol fue únicamente de intermediación. En ese sentido, afirmó que "mi participación se limitó exclusivamente a tareas de intermediación" y negó haber intervenido en maniobras ilícitas o contactos con funcionarios públicos.
El financista también intentó relativizar el contenido de las conversaciones incorporadas a la causa. Sobre los mensajes analizados por la Justicia, señaló que "muchos de los chats fueron sacados de contexto y no reflejan ninguna actividad ilícita".
Uno de los ejes de la investigación refiere a presuntos pagos para agilizar trámites de importación. Sobre ese punto, Migueles fue categórico al declarar que "aclaro expresamente que yo no le pagué a ningún funcionario público". Además, sostuvo que las referencias a porcentajes o comisiones en los chats responden a comentarios de terceros y no a hechos concretos.
En su descargo, el financista explicó que su actividad se enmarcaría en prácticas habituales del ámbito comercial. Según expresó, "es habitual que una persona intermedie entre dos partes y cobre una comisión por esa gestión", intentando así justificar su rol dentro de las operaciones bajo investigación.
La causa también incluye material audiovisual donde se lo observa con autos de lujo y relojes exclusivos. Sobre ese punto, Migueles aseguró que no le pertenecían y declaró que "los vehículos eran de terceros y los relojes eran imágenes enviadas por conocidos".
Entre las pruebas figura además un video grabado en Cancún, en el que se lo escucha hablar sobre el valor del dólar en Argentina. En relación a ese registro, el empresario sostuvo que "había consumido alcohol horas antes y se trató de una conversación sin relevancia real".
La investigación judicial también apunta a presuntas maniobras cambiarias a través de casas de cambio vinculadas a Migueles, entre ellas ARG Exchange. El financista negó cualquier irregularidad en ese aspecto y aseguró que buscará aclarar su situación patrimonial. En ese sentido, admitió que "reconozco inconsistencias que serán regularizadas con mi defensa".
Por el momento, Migueles permanece en libertad y no fue detenido. Fuentes del caso indican que su estrategia judicial estará orientada a mantener una postura colaborativa mientras avanza la investigación.




