El presidente de Javier Milei manifestó este sábado su apoyo al mandatario boliviano Rodrigo Paz Pereira luego del envío de asistencia humanitaria hacia el país vecino, que atraviesa una fuerte crisis social, política y económica.
La ayuda argentina consiste en dos aviones Hércules destinados a tareas de asistencia en la ciudad de La Paz. El gesto fue agradecido públicamente por Paz Pereira a través de la red social X, donde destacó el "invaluable apoyo" brindado por el Gobierno argentino.
"Mi más profundo agradecimiento al presidente Javier Milei por el invaluable apoyo brindado a Bolivia con el envío de los aviones Hércules para tareas de asistencia humanitaria. Este gesto de solidaridad no solo fortalece los lazos históricos de hermandad entre nuestras naciones, sino que representa un alivio vital para nuestras comunidades en momentos de gran necesidad", expresó el mandatario boliviano.
Además, sostuvo que valora "profundamente la disposición de la República Argentina para colaborar en la protección de la vida y el bienestar" del pueblo boliviano y cerró su mensaje con un enfático: "¡Gracias, Presidente!".
La respuesta de Milei no tardó en llegar. A través de la misma plataforma, el jefe de Estado argentino aseguró que "Argentina acompaña al pueblo boliviano" y ratificó su respaldo a las autoridades "democráticamente electas" frente a los sectores que -según afirmó- buscan "desestabilizar y obstaculizar el camino de la libertad y el progreso".
"Vamos a seguir acompañando a Bolivia con cooperación, decisión y hechos concretos", afirmó el líder libertario.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión interna en Bolivia. En los últimos días, el Gobierno de Paz Pereira denunció intentos de "desmontar" el sistema democrático mediante protestas y bloqueos impulsados por sectores opositores que exigen su renuncia.
El presidente boliviano advirtió incluso que quienes intenten quebrar el orden constitucional "se van a ir a la cárcel", y sostuvo que el actual proceso político del país "es irreversible".
Entre los sectores movilizados aparecen organizaciones como la Central Obrera Boliviana, el movimiento indígena y campesino Ponchos Rojos, además de docentes y cooperativistas mineros, que intensificaron protestas y bloqueos en distintas regiones del país.
La escalada del conflicto ocurre apenas seis meses después de la llegada de Paz Pereira a la Presidencia y en medio de un escenario marcado por el deterioro económico y el malestar social.




