Las autoridades de Maldivas confirmaron este lunes el hallazgo de los cuerpos de los cuatro turistas italianos que permanecían desaparecidos tras una expedición de buceo en una peligrosa cueva submarina del atolón Vaavu. Días antes ya había sido encontrado sin vida el instructor Gianluca Benedetti, de 44 años, quien integraba el grupo.
Entre las víctimas se encontraban la reconocida ecóloga y docente universitaria Monica Montefalcone, su hija Giorgia Sommacal, el biólogo marino Federico Gualtieri y la investigadora Muriel Oddenino. Todos fueron localizados a unos 60 metros de profundidad en Thinwana Kandu, conocida como la "Cueva del Tiburón", una zona caracterizada por fuertes corrientes, pasadizos estrechos y escasa visibilidad.
El operativo de rescate también quedó marcado por otra tragedia: un sargento del ejército maldivo murió mientras participaba de las tareas de búsqueda de los buzos desaparecidos.
Según las primeras hipótesis, el grupo podría haber sufrido problemas con el suministro de oxígeno o haberse desorientado dentro de la cueva. Especialistas también analizan la posibilidad de una intoxicación por oxígeno, un fenómeno que puede afectar a quienes realizan inmersiones profundas.
Las autoridades continúan trabajando para recuperar los cuerpos y esclarecer las causas del fatal episodio ocurrido en las Islas Maldivas.




