La Cámara Federal de Casación Penal rechazó el pedido de prisión domiciliaria presentado por la defensa del exjuez federal Walter Bento, condenado a 18 años de cárcel por distintos hechos de corrupción vinculados al funcionamiento de la Justicia Federal en Mendoza.
La decisión fue tomada por la Sala III del máximo tribunal penal federal del país, integrada por los jueces Guillermo Yacobucci, Mariano Borinsky y Carlos Mahiques, quienes coincidieron en que no existían elementos suficientes para modificar el actual régimen de detención del exmagistrado.
El planteo había sido impulsado por el abogado defensor Mariano Fragueiro Frías, quien argumentó que la situación familiar de Bento y el deterioro del vínculo con su hijo Facundo justificaban el otorgamiento del arresto domiciliario. Según sostuvo la defensa, el joven atraviesa una delicada situación de salud debido a una discapacidad severa y necesita acompañamiento emocional estable, además de cuidados permanentes.
En el expediente también fueron incorporados informes médicos y psicológicos que recomendaban fortalecer el contacto entre padre e hijo. Sin embargo, los camaristas entendieron que Facundo Bento actualmente se encuentra contenido por su madre, cuidadores especializados, profesionales de la salud, cobertura médica y el centro de día al que asiste regularmente.
Otro de los puntos que pesó en la resolución judicial fue la gravedad de los delitos por los que Bento fue condenado, relacionados con una estructura de corrupción judicial que funcionaba mientras se desempeñaba como juez federal.
Pese a rechazar el beneficio de la prisión domiciliaria, la Casación dispuso implementar un régimen especial de visitas para reforzar el vínculo familiar. La medida establece que Bento podrá concurrir cada 14 días al domicilio familiar durante 24 horas, con autorización para pernoctar junto a su hijo.
Además, el tribunal ordenó que el acompañante terapéutico de Facundo participe en parte de los encuentros y dispuso que el Tribunal Oral Federal de Mendoza supervise de manera permanente la evolución del régimen de visitas y el impacto de la medida en el entorno familiar.




