La delicada situación financiera de la Municipalidad de Malargüe encendió las alarmas luego de que el intendente Celso Jaque pusiera en duda la posibilidad de cumplir con el pago de los salarios municipales en tiempo y forma.
El jefe comunal sostuvo que los fondos coparticipables que recibe la comuna resultan insuficientes para afrontar la totalidad de las obligaciones, en un contexto económico adverso tanto a nivel provincial como nacional. "Al día de hoy estamos imposibilitados de cumplir con todas las obligaciones municipales, entre ellas el pago de salarios", aseguró.
Si bien recientemente se conoció que Malargüe percibió más de 3.152 millones de pesos en concepto de coparticipación, Jaque explicó que esos ingresos no son constantes y presentan fuertes variaciones mes a mes. En ese sentido, remarcó que mientras los ingresos fluctúan, los compromisos salariales se mantienen fijos. "El municipio recibe coparticipación por parte de la provincia que no es fija, mientras que los salarios sí lo son", indicó.
El intendente detalló que, aunque en abril la comuna recibió una suma superior a la de marzo, ese incremento no garantiza estabilidad hacia adelante. De hecho, señaló que durante la primera quincena de mayo ya se registró una caída cercana al 35% en los recursos.
"Uno tiene un monto de salario y la coparticipación puede ser que un mes sea más alta y otro mucho menor. A la hora de tomar decisiones no se pueden contemplar solamente momentos extraordinarios", expresó el ex gobernador, quien atribuyó el complejo escenario a la caída del consumo y de la recaudación, factores que impactan directamente en los fondos que reciben tanto las provincias como los municipios.
En este contexto, también manifestó preocupación por el pago del medio aguinaldo de mitad de año. "Hoy estamos viendo todos los municipios de qué forma podemos hacer frente al pago del aguinaldo", afirmó.
Por otra parte, Jaque señaló que uno de los principales desafíos es la cantidad de empleados municipales, aunque destacó que durante su gestión se logró reducir la planta de personal de 60 a 47 agentes cada mil habitantes. No obstante, descartó la posibilidad de avanzar con nuevos despidos y enfatizó que el objetivo es sostener el empleo local. "Hoy el objetivo es cómo preservamos ese empleo", concluyó.




